martes, 14 de abril de 2009

¿Cuánto dura un minuto?

Parece una pregunta obvia, pero no lo es. No siempre un minuto dura 60 segundos y es que aunque parezca poco, un minuto -si es en silencio- puede hacerse eterno.

En marzo Ivan hizo un post sobre un seminario para hacer presentaciones efectivas. Pues bien, yo también estaba y el ponente, Sergio M. Gil, hizo un comentario que me sorprendió: Cuando en un partido de fútbol se hace un "minuto" de silencio, ¡apenas dura 20 segundos! Y el sábado pasado lo comprobé, 20-y-pocos segundos.


¿Por qué? Lo que se hace largo no es el minuto sino el silencio, el silencio pesa y hace que la atención se concentre y eso es algo que todo buen orador puede utilizar en su favor.

El silencio bien administrado puede dar énfasis a un punto del mensaje, crear la atmósfera de atención idónea para introducir el tema central de la charla, dejar tiempo al oyente para extraer sus propias conclusiones de nuestros datos o captar de nuevo la atención del público.




Hablar en publico es un arte, y como tal, depende un poco del talento e inspiración del momento y mucho de técnica y trabajo anterior. A controlar los silencios no se aprende en dos días pero con mucha práctica todo se consigue. Probad, jugad y practicad: delante del espejo, gravando en vídeo cámara vuestro discurso, ante un amigo de buena fe o con vuestra mascota, pero con práctica y repetición seguro que mejoráis.



Imagen de FJTU@flickr con licencia Creative Commons by-nc